Para entonces todo era cosa de encontrarse. Así fue entonces, luego de la cadena de mails, transferencia de archivos, datos y demás, nos vimos las caras por primera vez. Me habló de sus proyectos, de sus intenciones, de lo que buscaba. Yo le conté lo que tenia en mente, lo que quería para mi vida. Fue ahí cuando note que la idea era la misma, distintos caminos hasta acá, pero el mismo desde ese día. Restaba saber que pasaría cuando el piano nos dijera qué había que cantar.
Y la primera impresión me dio a entener que se haría fácil. De ahí hasta hoy es todo aprendizaje, como creo que es la vida. Todavia creo en el poder de la intención, creo en que las cosas llegan cuando uno las busca, creo que siempre se puede ser mejor y contra toda regla matemática creo que a veces la suma de uno mas uno puede dar más que dos.
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